| La Plaza de Toros La más antigua de España |
La Plaza de la Iglesia Centro de la Villa |
La plazuela del Altozano Un rincón típico de la Villa |
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La Plaza de toros más antigua de España
A la entrada de la Villa, fuera de la muralla, y al pie del castillo, se encuentra la plaza de toros más antigua de España, don Manuel Gómez Moreno ya lo indica en su Catálogo (pag. 421) escrito entre 1901 y 1903. Ya por el año 1500 se corrían toros en esta plaza de forma rectangular de 30x39 m., y construída con fábrica de cantería.
La gente ha creído y aún se piensa, que es una plaza de armas, donde se realizaban justas, pero esto no es verdad, la plaza de armas está dentro del recinto del castillo. Esta plaza sirvió y todavía sirve para celebrar corridas de toros.
Su estructura se compone de muros longitudinales de piedra de cantería, con 6 ó 7 hiladas de sillarejos, rematados en su coronación. Cada metro y medio hay burladeros (huecos), abocinados hacia afuera, y de 55 cm. de ancho aproximadamente, están rematados superiormente por arcos labrados en un único sillar.
En la actualidad sólo está completo el muro sur, estando el oeste modificado por construcciones posteriores, aunque se mantiene casi intacto. En los lados que coinciden con la calle del Humilladero hasta la puerta de San Ginés, se interrumpe el muro-barrera para permitir el paso de carros, carruajes (de la época), y de personas y animales. Así se encuentran aislados unos pequeños salientes en el lado norte y en el sur; estas interrupciones del muro, se ven rematadas en su parte inferior por un "molduraje" a modo de pilastra adosada, esto indica una fecha de construcción del muro-barrera del siglo XVI. Esta zona se cierra para las corridas, antiguamente con vallas de madera, y hoy en día con puertas metálicas desmontables.
Dos lados de la plaza se reservaban al pueblo, otro a las casas y el cuarto al castillo.
Existió en el lateral del castillo otro lado de plaza con burladeros y dos columnas con escudos de Zúñíga y Aza, (Cóndes y señores de Miranda), este lado desapareció a principios del siglo XX, pero los escudos en sus piedras originales se pueden ver hoy en día en la Oficina de Turismo de Miranda.
El conjunto de la plaza se conserva casi íntegro, incluso el encerradero o toriles, (que también desapareció a principios de siglo), ahora está reconstruído y restaurado, casi como era antiguamente.
Desde aquí quiero invitar a todos los amantes de los toros y de la tauromaquia para que peregrinen a Miranda del Castañar, y conozcan la plaza de toros más antigua de España, así como más de cinco siglos de historia en esta bonita villa medieval, en el impresionante paraje natural de la Sierra de Francia.
Información obtenida del libro:
"La Villa Condal de Miranda del Castañar"
Juan Alvarez Villar.
La plaza está dominada por la presencia de la Iglesia, totalmente aislada del resto de las edificaciones, mantiene la misma disposición desde siglos ya que la Calle del Postigo y el Camino de Ronda siempre se han visto libres de edificios.
Por poniente y norte se extiende la plaza en dos niveles, separados por escalones en la parte noroeste de la Iglesia, sin duda para alcanzar el nivel del Camino de Ronda y evitar la gran pendiente (como en el lado de la Puerta del Postigo).
La plaza fue antiguo cementerio, aunque posteriormente éste se pasó al interior de la Iglesia, empedrandose por primera vez la plaza en 1819.
La Plazuela del Altozano
Esta plazuela de singular belleza es uno de los rincones que hay que visitar en la Villa de Miranda del Castañar. Está situada entre los intrincados laberintos de las calles de la zona baja de la Villa. Se puede acceder a ella por el Camino de Ronda Norte siguiendo la muralla interiormente una vez pasada la Puerta de la Villa, o bajando desde la parte alta (Calle Derecha o Larga), por las calles de La Obligación o la Calle de la Plaza de Abajo. También se puede acceder desde el otro lado, por la Calle del Cerezo.
Esta zona se puede denominar el centro de la Villa en la zona "plebeya", aunque aquí se pueden ver algunos escudos en las portadas, aunque no son nobles.